El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo

Cuando escuchas a la gente hablar de la democracia, ya sea para defenderla o ya sea para atacarla, siempre hablan, sin saberlo, de la democracia representativa y no de lo que realmente se entiende por la democracia sin ningún tipo de calificativo. Esto no es casual, ya que la mayoría de los ciudadanos ignoran que la democracia representativa no es la única manera de implementar un sistema democrático.
Observe que la simple y acertada definición de democracia que nos sirve de título del artículo, «el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo», que fue pronunciada en 1863 por Abraham Lincoln en un breve discurso dado en Gettysburg en homenaje a los hombres que perdieron su vida en la batalla que tuvo lugar allí, nada tiene que ver con la «democracia representativa».
Por el contrario, y como puede observarse cuando se analiza la frase del final del discurso, Abraham Lincoln entiende la democracia como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo y no, como el gobierno de los políticos elegidos en las urnas por el pueblo, que es en lo que caracteriza la democracia representativa con la que nos gobiernan desde hace más de 200 años:
“…Somos más bien nosotros, los vivos, quienes debemos dedicarnos a la tarea inconclusa que los que aquí lucharon hicieron avanzar tanto y tan noblemente. Somos más bien los vivos quienes aquí debemos abocarnos a la gran tarea que aún resta ante nosotros: que de estos muertos a los que honramos, se extraiga un mayor fervor hacia la causa por la que ellos entregaron la mayor muestra de devoción. Que resolvamos firmemente que estos muertos no dieron su vida en vano. Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no desaparecerá de la faz de la Tierra”
Abraham Lincoln
Tendremos que concluir, si somos mínimamente serios, que hace ya casi dos siglos Lincoln era muy consciente de que el sistema con el que se gobernaba el basto territorio que los europeos robaban a los indígenas americanos de la mano de un colt 45 o de un Winchester, no era una democracia. Por ello, no la define como:
”el gobierno de los políticos que el pueblo se ve obligado a elegir en las urnas»
sino con la ya famosa frase:
“El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”
Pensamos que ha llegado el momento de concluir la tarea por la que ha muerto tanta gente a lo largo de la historia en todos los campos de batalla del mundo. Tenemos la obligación de construir «el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo» al que se refería Abraham Lincoln en su discurso y dejar atrás, de una vez por todas, la democracia representativa con la que nos obligan a cederle el poder a los indignos políticos que nos gobiernan.