Manual del referéndum

El cambio que implica la evolución desde una Democracia Constitucional hacia una Democracia Plena no será muy diferente de otras muchas revoluciones acaecidas durante todo el siglo XIX y XX, y como en todas ellas, no hace ninguna falta recurrir a la violencia en ninguna de sus numerosas manifestaciones para obtener el fin que nos proponemos:


“Que el Derecho a Decidir se reconozca como un derecho humano, universal, individual e inalienable en todas las Constituciones del mundo”.


Seriamos muy negligentes y tontos si pensáramos que la Legalidad Constitucional, con la que se tutela a los ciudadanos y se les impide tomar cualquier tipo de decisión política, no va a recurrir a todos los medios a su alcance, incluido el uso de la violencia institucional, para impedir la cesión del poder político a los ciudadanos que implica el cambio constitucional hacia la Democracia Plena. Siempre, quienes ejercen el poder político han reaccionado haciendo uso de la violencia y esta vez no será diferente. Aunque nosotros renunciamos al uso de cualquier tipo de violencia, los que ejercen el poder la van a emplear en toda la variedad de posibilidades que le ofrece el ejercicio del poder. Pensar de otra manera seria, no solo negligente, sino además estúpido.

Para ganar esta guerra es muy importante no recurrir nunca a ningún tipo de violencia, porque será acusándonos de violentos como justificaran la violencia que van a emplear contra nosotros en su desesperado intento de impedir que se reconozca y que se ejerza el Derecho Humano más básico que tenemos: «El Derecho a Decidir».

Por esta razón, porque deberemos mantenernos unidos en la “no violencia”, es muy importante que tengamos muy claras las líneas generales que se van a seguir para convocar y realizar un referéndum, con la idea puesta en conseguir que se presenten el menor número de dudas y disensiones posibles a lo largo de una lucha que promete ser muy larga y difícil. Para eso hemos escrito un pequeño manual que tiene por título, “Manual del referéndum”, en donde explicamos cuales son los estos pasos a seguir, porque cuanto más claro quede el guion general de lo que debemos hacer, menos problemas de rupturas, discusiones inútiles y alternativas estériles se van a plantear.

Es importante evitar distracciones, concentrando todos nuestros esfuerzos en lo que vale la pena, que será defendernos de la oposición y de los ataques que nos lloverán desde todos lados, pero sobre todo, desde las instituciones oficiales, y no tan oficiales, en las que reside “el poder” verdadero. En España, los ataques vendrán sin duda desde la monarquía y de las Instituciones bajo las que se esconde y protege el rey Felipe VI, “El Tribunal Constitucional” y el “Tribunal Supremo”. En otros países los ataques vendrán desde otros lados. Dependiendo de cada país, el poder residirá y estará siendo ejercido por instituciones diferentes pero debe de quedar muy claro que nunca se recurrirá a ningún tipo de violencia para defendernos de la violencia.


Lo que nos cuenta el «Manual del Referéndum» son las reglas que debemos de seguir y respetar para convocar cualquier referéndum. Desde el nivel más bajo de organización, el nivel municipal, hasta el nivel más complejo, el nivel europeo, los referéndum deberán hacerse de la misma manera y deberán estar atestiguados con las mismas exigencias y requisitos. Las reglas que aquí vamos a proponer, podrán modificarse si se cree necesario, pero deberán seguirse rigurosamente mientras tal cambio no se realice.

Derecho a Decidir

"Cualquier ser humano tiene derecho a decidir junto a los demás seres humanos en que mundo quiere vivir y en que mundo quiere educar a sus hijos"
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